Sí, así es; podemos tener características parecidas, pero cada uno las desarrollamos de manera diferente. Quizás por eso amamos tanto la idea de ser libre, para desarrollar nuestras propias creencias y habilidades; y es que en esta vida cuando no lo haces, cuando uno se encierra, estás perdido; se te va la ilusión de seguir.
Muchos pecan de mirar a un punto fijo sin girar la cabeza y ver los diferentes caminos de llegar a ese punto, tal vez sean más largos, pero si no los ves, no podrás elegir y en esa elección está la unicidad de la persona, la libertad.
En fin, todos los caminos van a Roma y os animo a que alijáis el vuestro propio; eso sí, y que lo terminéis.
dimecres, 7 de març del 2012
dimecres, 1 de febrer del 2012
Que la vida no es un cuento protagonizado por personajes planos, que las personas evolucionan con el tiempo y las cicrcunstancias, que el más bueno puede darte la espalda y el más malo tenderte la mano para evitar una inminente caída al vacío, que el mejor de los mejores puede cometer el peor de los errores y que los desconfiados pueden llegar a confiar en alguien o incluso en todo el mundo. Nadie es lo que dice ser y todos dejan de ser lo que son para pasar a ser lo que quieren ser, o lo que los otros quieren que sean, esto ya a gusto del consumidor.
Tampoco se trata de un cuento con narrador omnisciente, que nadie lo sabe todo ni, ni mucho menos, sabe explicarlo todo, que no existe la posibilidad de leer lo que hay en la mente de cada uno ni, ni mucho menos, la de comprenderlo.
La vida no es un cuento, las princesas no siempre son rubias ni llevan zapatos de cristal, los príncipes no suelen ser azules y el azul del cielo suele tener matices diferentes cada día.
La vida es estraña, quizá complicada, siempre bonita, quizá precisamente por eso, porque es estraña y complicada, resulta tan bonita.
dimarts, 31 de gener del 2012
No estamos ya cansados de estar todo el día machacándonos a nosotros mismos? De verdad no somos capaces de aceptar la realidad? Es cierto que no nos gusta asumir que tenemos mas barriga de la que quisiéramos, esa puñetera celulitis que no se va ni a la de tres, tenemos una nariz grande, respingona o de cerdito, somos demasiado bajos, demasiado altos, tenemos unos dedos feos, una cabeza grande, ojos pequeños, no son del color que quisiera...Ha llegado la hora de decir BASTA! Hay que aprender a vivir siendo lo que somos.No todas ni todos somos modelos salidos de revistas, somos mucho mas que eso, nosotros, señores, nos enfrentamos a la realidad, nosotros sabemos que mas allá de un foco y una bonita cámara nos espera el mundo real, en el que se demuestra lo que valemos y lo que somos capaces de lograr no solo teniendo una cara que vale millones o malgastando el dinero asegurándonos partes del cuerpo porque no somos capaces de aceptar la puta realidad. Nos vamos a hacer viejos, se nos va a arrugar la piel se nos caerán las tetas, nos colgaran los pellejos, somos humanos. Que clase de persona quiere vivir en la eterna juventud? Está claro que a todos nos gustaría conservarnos perfectos, pero ya les adelanto yo que las personas obsesas con la imagen, que pasan mas tiempo en quirófano que viendo crecer a sus hijos, son gente infeliz, que busca aislarse de la realidad y vivir en el mundo de la eterna juventud, cosa totalmente imposible.
Es inevitable estar al 100% satisfechos con nuestro cuerpo, pero creerme, vamos a aprovechar el tiempo en lo que nos de la gana, aprovechando al máximo cada segundo, aceptándonos, olvidándonos de los demás, siendo nosotros mismos, centrándonos en nuestra propia felicidad, que al fin y al cabo es lo que importa, ser felices, señores, esa es la clave para la única y verdadera felicidad. No somos perfectos,lo sabemos. ¿Y qué?
Fotografía: Anna López
Texto: Alba Moreno
Es inevitable estar al 100% satisfechos con nuestro cuerpo, pero creerme, vamos a aprovechar el tiempo en lo que nos de la gana, aprovechando al máximo cada segundo, aceptándonos, olvidándonos de los demás, siendo nosotros mismos, centrándonos en nuestra propia felicidad, que al fin y al cabo es lo que importa, ser felices, señores, esa es la clave para la única y verdadera felicidad. No somos perfectos,lo sabemos. ¿Y qué?
Fotografía: Anna López
Texto: Alba Moreno
Que la vida no es un cuento protagonizado por personajes planos, que las personas evolucionan con el tiempo y las cicrcunstancias, que el más bueno puede darte la espalda y el más malo tenderte la mano para evitar una inminente caída al vacío, que el mejor de los mejores puede cometer el peor de los errores y que los desconfiados pueden llegar a confiar en alguien o incluso en todo el mundo. Nadie es lo que dice ser y todos dejan de ser lo que son para pasar a ser lo que quieren ser, o lo que los otros quieren que sean, esto ya a gusto del consumidor.
Tampoco se trata de un cuento con narrador omnisciente, que nadie lo sabe todo ni, ni mucho menos, sabe explicarlo todo, que no existe la posibilidad de leer lo que hay en la mente de cada uno ni, ni mucho menos, la de comprenderlo.
La vida no es un cuento, las princesas no siempre son rubias ni llevan zapatos de cristal, los príncipes no suelen ser azules y el azul del cielo suele tener matices diferentes cada día.
dissabte, 28 de gener del 2012
Els seus pares l'havien batejat amb el nom de Joaquim, però des de ben petit tothom el cridava Quim. Ara, que s'havia fet gran, semblava que "Joaquim" anava més acord amb el seu aspecte que Quim, així que quan algú li preguntava el seu nom ell responia orgullós: "Quan era jove em deien Quim, ara em pots dir Joaquim". La gent, davant d'aquesta resposta tan insòlita se'l mirava divertida, alguns pensaven que es tractava d'un vell mig boig, altres que li agradava molt fer broma... sigui com sigui, molt poques persones eren les que se'l prenien seriosament.
En Quim treballava des de ben jove com a conductor del Metro de Barcelona, i quan algú li demanava a que es dedicava es limitava a dir que conduïa histories, vides senceres, que en la mes profunda foscor feia llum per a la resta de persones. Ningú l'acabava d'entendre tampoc en aquest cas, "tot això fa un simple conductor de Metro?", s'atrevien a replicar els menys reservats amb desdeny. Però ell, que mai s'havia deixat arronsar per res ni per ningú, unflava el pit i deia amb el cap ben alt "doncs sí, tot això fem! Tot això i molt més". Llavors se li despertava la memòria i milers d'imatges apareixien en la seva ment, se li dibuixava aquell dia en què, gràcies a ell, la Laura va arribar a temps a l'estació per acomiadar-se del seu pare, que es veia obligat a marxar a l'estranger; aquell altre en què el Miquel havia decidit agenollar-se davant la que mes tard seria la seva esposa, enmig del vagó, concretament en el vagó número 5 del seu tren subterrani. Recordava aquestes històries i moltes altres, en recordava dates concretes, noms i, fins i tot en alguns casos, hores exactes; les recordava perquè el feien sentir viu, el feien sentir útil.
De què el Quim havia estat un noi peculiar no en cabia cap dubte, de què el Joaquim sempre era feliç, tampoc.
De què el Quim havia estat un noi peculiar no en cabia cap dubte, de què el Joaquim sempre era feliç, tampoc.
Fins i tot en la més absurda de les dedicacions hi ha una part bonica que mai s'hauria de deixar de veure.
Texto: Alba Moreno
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